miércoles, 31 de octubre de 2012

EL PEQUEÑO EMPERADOR www.presenciamaristas.com

El Síndrome del Emperador.


Por desconocimiento, los padres pueden ceder a los deseos o caprichos de sus hijos. No debemos juzgar la intencionalidad de esta conducta paterna, ni siquiera cuestionarla. Hay padres que no saben muy bien cómo manejar la frustración de sus hijos, llegando por cansancio a concesiones de las que luego se arrepienten. Y existe un perfil de niño desafiante y más “difícil de educar”. No posee un trastorno mental, pero sí puede presentar una conducta antisocial.

¿Cuáles son las "señales de alerta" de la violencia infantil?

Los factores de riesgo en los niños que presentan lo siguiente en su comportamiento y los cuales deben de ser cuidadosamente evaluados:

• Ira intensa,

• Ataques de furia o pataletas,

• Irritabilidad extrema,

• Impulsividad extrema,

• Frustrarse con facilidad.

Los padres y los maestros deben de tener cuidado de no minimizar este comportamiento en los niños.

El Síndrome del Emperador es la antesala en la que se gesta un “verdugo adolescente” No atajar a tiempo este cuadro convertirá a nuestro “principito” en un semi-adulto que recurra a la violencia para satisfacer sus necesidades.

¿Cómo se detecta este Síndrome?

Síntomas que presentan los niños/as con este síndrome:

- Ausencia de Empatía Emocional ( no saben ponerse en la “piel del otro”)

- Control de los progenitores con sus exigencias

- Insultos a los padres

- Agresión Física a los padres

- Focalizados en satisfacer sus necesidades a cualquier precio

- Un ego exacerbado (sienten que jerárquicamente están por encima de los padres)

- Conductas habituales de desafío

- Episodios emocionales explosivos cuando sienten frustración (rabietas, pataletas, destrucción de objetos…)

- Aparente ausencia de sentimientos de culpa, remordimientos y arrepentimiento


2.- Primeros síntomas de violencia del hijo/a adolescente respecto a sus padres.

El comportamiento violento en niños y adolescentes puede incluir una amplia gama de síntomas: explosivos arrebatos de ira, agresión física, peleas, amenazas o intentos de herir a otros (inclusive pensamientos homicidas), robos, mentiras, uso de armas de fuego, crueldad hacia los animales, encender fuegos, destrucción intencional de la propiedad y el vandalismo.

Aunque las edades conflictivas por definición están en torno a los 16 años, los primeros síntomas aparecen a los 7-8 años.

Los primeros síntomas que no se consideran relevantes (por parte de los padres) y que por tanto, se permiten, son los insultos leves y/o moderados.

Una vez superado este escalón el niño/adolescente empieza a presentar un comportamiento desobediente en general, de aquí se pasa a la desconsideración y desacreditación de los padres que siguen permitiendo que esto ocurra por una falsa creencia que consiste en que”es lo pedagógico es no mostrarse excesivamente autoritarios” o el miedo a traumatizar a los hijos.

En esta escalada absurda y autodestructiva de poder el siguiente nivel son las mentiras. Aunque se les coja “in fraganti”, son capaces de hacer creer a los padres que los que se equivocan son ellos.

Termina este recorrido “verbal” para iniciar la travesía “física”: un empujón a la madre, que suele ser el miembro con el que más confianza se establece para seguir con amenazas físicas. En el siguiente paso, que por supuesto va “in crescendo” se empiezan a destruir mobiliario o incluso partes de la casa. De ahí a las bofetadas y patadas hay un pequeño salto.

Cuando los hijos empiezan a mostrar síntomas de “gamberrismo”, están pidiendo a gritos que se establezcan los límites.

LOS RASGOS DE PERSONALIDAD: que pueden hacer más difícil la educación y crianza de un/hijo/a son:

1,- IMPULSIVIDAD

- Culpan a los otros de sus errores
- Actúan sin pensar

- Se aburren fácilmente

- Pueden participar en actividades peligrosas

- No planifican el futuro (en edades adolescentes)

2,- SENSIBILIDAD EMOCIONAL

- Falta de preocupación por los trabajos escolares

- No son capaces de mantener sus promesas

- Se sienten mal consigo mismos

- No se preocupan de los sentimientos de los demás

- No son capaces de mantener las mismas amistades a largo plazo

3,- NARCISISMO

- Se enfadan cuando se les corrige

- Piensan que son mejores que los demás

- Pueden fanfarronear

- Pueden ser encantadores y/o seductores cuando les interesa

- Pueden utilizar y/o provocar a los demás

*Tomado del Estudio de Vicente Garrido 2006.

Es posible que los padres, en su afán de seguir sobreprotegiendo al hijo/a caigan en los siguientes errores:

- No reconocer las dificultades tempranas cuando surgen

- Ir cediendo de forma progresiva la autoridad

- Crear un secreto del problema

- Establecer pautas educativas inefectivas por falta de conocimiento o por experiencias/modelos previas

- Culpabilizarse del comportamiento de su hijo

- Esperar demasiado a solicitar ayuda

3.- ¿Cómo pueden reaccionar los padres desde ese momento?

Lo primero a hacer es restablecer la jerarquía familiar y para ello es imprescindible que los padres estén unidos y en condiciones de igualdad, que se apoyen entre ellos, que cuando uno toma una decisión, la otra parte se ponga de su lado, no del lado del adolescente.

LOS PADRES ESTÁN PARA DAR, LOS HIJOS PARA RECIBIR. A CAMBIO, ELLOS OBEDECEN HASTA QUE SON CAPACES DE GESTIONAR SUS PROPIAS VIDAS.

Un padre jamás debe suplicar a un hijo. Es antinatural. No toda desobediencia termina en un maltrato, pero sí todo maltrato hacia los padres se ha gestado en una persistencia del comportamiento desobediente.

Pautas para una corrección de las conductas presentes en este cuadro

Lo primero es trabajar con los padres y sensibilizarlos para que cada vez que tienen que ofrecerle un NO a su hijo/a no se sientan culpables.

Es interesante acudir a profesionales o buscar asociaciones de ayuda para trabajar la culpa. La sociedad es culpabilizadora con estas familias y esto empeora las cosas. Dejamos a estos padres muy débiles para actuar.

1º ESTABLECER LÍMITES: si no se define claramente lo que se puede o no se puede hacer en la familia el niño no sabe a qué atenerse.

Definan un reglamento familiar conjuntamente (se es fiel a las reglas cuando uno ha participado en su elaboración):

- Elaboren un listado de conductas que se puede y un conjunto de conductas que no se puede

- Elaboren un conjunto de conductas deseables (por ejemplo recoger los juguetes, hacer la siesta…). Esta lista no debe pasar de tres conductas semanalmente.

- Puntúen las conductas deseables

- Elaboren un listado de premios canjeables por los puntos de las conductas deseables (ver su programa favorito, ir al cine, visitar a un amigo…) Es conveniente buscar estímulos que sepamos que le agradan mucho y que no supongan un coste económico no deseado.

- Tenga en cuenta la edad a la hora de entregar el premio, una semana que puede ser un período muy largo para un niño de tres años es adecuado para otro de nueve a once.

2º LA EXTINCIÓN Y EL DISCO RAYADO:

La extinción consiste en ignorar las reacciones inadecuadas. Es decir como si no estuviesen ocurriendo. Esta técnica es muy delicada pues se debe tener una gran firmeza y autoconfianza. Los padres deben sentirse seguros y tener una gran fe en que esta técnica es la adecuada en el momento en que la pongan en funcionamiento.

En el momento en el que los padres ignoran el comportamiento, lo que suele ocurrir con el “niño/a tirano” o que está acostumbrada a salirse con la suya es que el comportamiento sube en intensidad y suele acabar en un gran estallido emocional dirigido a desestabilizar a los padres para que cedan.

3º RABIETAS Y ESTALLIDOS DE IRA

En plena etapa “TSUNAMI”, le repetimos con serenidad “Cuando te calmes te atiendo”, como seguirá gritando y/o pataleando, usted seguirá repitiendo como un disco rayado, sin alterar su mensaje: “Ya te dicho cariño, que cuando te calmes te atiendo”, y se mantiene: “En el momento en te calmes, te escucho”, “Es necesario que te calmes para que te atienda”, “Es imprescindible que te calmes si deseas mi atención”…

Si se encuentra en un espacio que le garantice condiciones en las que no se ponga en peligro la integridad física de nadie, entonces respire hiperventilando* para activar su nervio vago y que se ralenticen sus constantes vitales.

Si lo consigue una vez, repitiendo las mismas condiciones, lo hará cientos de veces, se lo aseguro…

4º LA ASERCIÓN NEGATIVA

Consiste en reconocer abiertamente y sin miedo (con valentía y arrojo) que el otro tiene razón. Esto lo puede combinar con la extinción. A modo de ejemplo:

- “Eres una madre mala”

- “Si, lo sé”

- “Eres peor que una mala madre, eres una bruja”

- “Si, una bruja y la peor madre del mundo…”

Aquí el juego consiste en no dar muestras de debilidad y no entrar al trapo de reprochar: “pero, ¿cómo puedes decirme esto?…

5º REFORZAR:

En el momento en que se produzca un comportamiento positivo, hay que prestar atención inmediatamente y premiarlo, aunque el mejor premio para un hijo es la mirada de los padres.


CON RESPECTO A LOS ADOLESCENTES:

Le recomiendo que de las instrucciones detalladas en el apartado anterior se entrene en la técnica del DISCO RAYADO y LA ASERCIÓN NEGATIVA y que sea un maestro en el arte de HIPOVENTILAR.

Además se sugiere:

- No repita “nada de lo que ya haya hecho y no haya servido para nada”

Los padres, nos esforzamos inútilmente en repetir las soluciones ya intentadas que no funcionan. Para el adolescente esto significa” Más de lo mismo”. Si usted lo que hace es llevárselo a su habitación e intentar dialogar con él/ella, el adolescente aguantará pacientemente con las membranas auditivas desactivadas poniendo cara de circunstancia hasta que usted acabe. Si algo no funciona, ¿Para qué seguir intentándolo? Es un desgaste de energía inútil.

- Evite las posturas discordantes dentro de la pareja

Esto es, se producen situaciones familiares en las que en la pareja las posturas se complementan. Si una parte argumenta que “esto no se puede tolerar”, el otro, para quitarle hierro al asunto, comenta “buenos no te pongas así, tampoco es para tanto”… Se tiende a minimizar o exagerar creando un frente desunido y dividido.

¡¡¡LOS PADRES DEBEN CONSTITUIR UN ÚNICO FRENTE!!!

- Deje de asumir responsabilidades que no son suyas y le corresponden al adolescente

Vicenta, una madre atormentada me comentaba que su hijo de dieciséis años no “introducía la ropa sucia en el cesto de la ropa y ella se veía sometida cada día a la dura tarea de tener que recogerle la ropa del suelo de su habitación para podérsela lavar y que el chiquillo tuviese ropa limpia”.

Ese día en mi consulta, con una gran seriedad le contesté: “le voy a hacer una prescripción Vicenta. Le va a costar mucho y sé que lo que le estoy pidiendo es muy difícil para usted pero créame debe intentarlo. Le pido que no vuelva a recoger ni una sola prenda del suelo de la habitación de su hijo y que no lave nada que no esté exclusivamente dentro del cesto al menos durante quince días”.

Ella me miró con los ojos como platos y volvió la cabeza hacia su marido para confirmar que lo que le había dicho era lo que había escuchado.

“¿Y si no pone nada en el cesto y lo deja todo tirado?”

“Entonces, usted lo dejará todo tal y como esté”.

“¿Y si no tiene ropa limpia que ponerse?”

“Entonces se tendrá que poner la ropa sucia, lavársela él mismo o bien introducirla en el cesto de la ropa sucia”.

Si solicita ayuda al colegio, al psicólogo, al orientador, etc.… y se siente mal porque intuye que le están culpando de ser un mal padre. Cambie de profesional.

Lo último que se necesita ante un adolescente conflictivo es hacer que unos padres se sientan culpables de la conducta del mismo y/o incompetentes para la tarea de la crianza. Ya he explicado con antelación que usted no es tan ONMIPOTENTE.

- No lo cambie de centro educativo

La solución nunca está en el exterior, está dentro de casa, y más concretamente dentro es la cabeza de su hijo. Si lo cambia de colegio lo único que conseguirá es volver a hacer las mismas fechorías con nuevas víctimas. En el centro en el que está ya lo conocen y lo pueden mantener más a raya.


- No justifique los comportamientos inadecuados de su hijo

“Es que está muy cansado, por eso se levanta tarde, es que los profesores no son adecuados, es que el grupo de amigos es una mala influencia, es que…” Esta actitud compasiva no beneficia en nada a su hijo, sólo le da una oportunidad para hacerse la víctima y agudizar esas conductas. Cuanto más le justifique más se potencia el adolescente. Tampoco lo juzgue como “mala persona o mal hijo”. Dígale lo que quiere o espera de él, no lo que usted no quiere o él no hace. Esto supone un esfuerzo ya que normalmente no nos educan para pedir así las cosas.

- No dar explicaciones que no le corresponde dar

Tampoco tiene usted por qué justificarse en determinadas conductas suyas. Usted le da la paga de ochenta euros por que a usted le parece que eso es lo que le tiene que dar, no tiene que hacerle las cuentas mensuales o darle explicaciones de por qué le da esa cantidad y no otra.

Respuestas posibles ante la demanda de explicaciones:

- Porque lo considero/consideramos adecuado

- Porque en esta familia los que tomamos las decisiones somos los padres


Ustedes son cabeza de familia, ustedes sacan a su familia adelante. Ustedes son los líderes y sus cachorros están para recibir atenciones básicas, afecto y educación pero también para obedecer.



La misma técnica le aconsejo para las quejas y las solicitudes sobre la demanda o las tareas escolares. Le pongo otro ejemplo:

- “No entiendo, por qué tengo que ir al colegio…”

- “Te entendemos perfectamente cuando dices que el colegio es aburrido, a tu padre y a mí tampoco nos gustaba ir cuando teníamos tu edad. Pero es lo que hay. Tienes que ir” Y PUNTO.


- No dar nada sin recibir antes algo a cambio

El adolescente promete más que miente. Seguramente le dirá que si le compra la moto, se esforzará más en el colegio, que si le aumenta la paga sacará al perro a pasear, que si le deja salir hasta más tarde se ocupará de sacar todas las noches la basura…


Haga un cambio de roles. Le propongo que adopte usted la conducta de su hijo, prométale la moto cuando en la última evaluación las notas sean las que espera.


POR ANA PONS COL 5651 PV